Nuestra historia
Antares nació mucho antes de ser un espacio formal.
Nació como una idea, como un sueño familiar.
Entre 1998 y 1999, pensando en el futuro, comenzamos a construir lo que imaginábamos como un centro deportivo. Aún sin tener las instalaciones terminadas, decidimos abrir el espacio y aprovecharlo de la mejor forma que conocíamos: compartiéndolo.
Así surgió nuestro primer campamento de verano.
Toda la familia se involucró y se organizó para crear una experiencia para niños, donde cada uno asumía el rol de guía y acompañante. Más que una actividad, fue un momento que fortaleció nuestros lazos y nos enseñó el valor de construir juntos.
“Entendimos que el deporte se puede vivir en comunidad y en contacto con la naturaleza.”
Fue ahí donde todo empezó a tomar forma.
Entendimos que el deporte no solo activa el cuerpo, sino que también conecta a las personas cuando se vive al aire libre.
Ese primer campamento marcó el rumbo de Antares. En un lugar como Miahuatlán de Porfirio Díaz, Oaxaca, donde en ese momento no existían espacios similares, estas experiencias se convirtieron en algo más grande: una forma de impulsar un estilo de vida activo, en contacto con la naturaleza y en comunidad.
Durante algún tiempo seguimos abriendo este espacio para compartirlo.
El deporte siempre fue el punto de encuentro.
Organizamos campamentos y actividades que combinaban movimiento, creatividad y convivencia: alberca, fútbol, basquetbol, béisbol, voleibol de playa, waterpolo, teatro, pintura y oratoria. Al cierre de cada campamento, la música y las fogatas marcaban un momento muy especial, creando recuerdos que permanecen en la memoria.
“El deporte siempre fue el punto de encuentro.”
Pasaron 16 años para que la siguiente generación decidiera dar el siguiente paso y transformar este sueño en un proyecto formal.
Antares sigue siendo una extensión de esa historia.
Creamos experiencias al aire libre donde el bienestar se vive de forma integral. A través del movimiento, el descanso y la conexión con la naturaleza, ofrecemos un espacio que integra alberca semiolímpica, temazcal, sauna, baño de vapor y entrenamiento funcional, diseñado para disfrutarse en lo individual, en familia, entre amigos y en comunidad.
“Cuando el movimiento, el entorno y las personas se encuentran, sucede algo más profundo: conexión.”
Todo sucede en medio de la naturaleza.